
Zully Moreno era ya una actriz en potencia. Su nombre apareció en los elencos de "El profesor Cero", con Pepe Arias y "Papá tiene novia", donde conoció a Aída Luz quien se convertiría en una de sus más cercanas amigas. Y logró destacarse por primera vez en la pantalla en "En la luz de una estrella" como segunda figura después de Ana María Lynch. En 1942 le dieron su primer protagónico en "Ültimo piso", un film menor que, de todos modos, le sirvió para cimentar su ya creciente popularidad: compartir el cartel con Mirtha Legrand en "Su hermana menor", dirigida por Enrique Cahen Salaberry.
Pero su verdadero debut cinematográfico como rpotagonista fue en "Stella", realizada por Benito Perojo. Zully Moreno deslumbró en esta producción de alto presupuesto, que fue el primer paso para convertirla en una figura estilo Hollywood. Su elegancia y su glamour la hacían destacar por sobre el resto de las actrices. Siempre aparecía rodeada por suntuosas escenografías y ella misma se encargaba de supervisar sus costosos vestuarios.
En 1944, otra vez bajo la batuta de Luis César Amadori, realizó "Apasionadamente", junto a Pedro López Lagar, y un año después, también dirigida por Amadori, protagonizó "Dos ángeles y un pecador". Las revistas del corazón comenzaron a hablar acerca de un romance entre ellos. Zully, sin embargo, continuó su carrera a las órdenes de otros realizadores. En 1946 se lució en "Cristina" y en "Nunca te diré adiós", junto a Ángel Magaña; en "Celos" con Pedro López Lagar, donde demostró ser una excelente actriz dramática, y en "La gata", film que se mantuvo durante muchas semanas en cartel. En abril de 1947, Zully Moreno y Luis César Amadori se casaban. El matrimonio se instaló en una suntuosa mansión en Martinez y en 1948 ambos, ella como protagonista, él como director, lograron el mayor éxito de sus respectivas trayectorias: la concreción de "Dios se lo pague", una historia romántica y pasional que se conoció exitosamente en casi todas las pantallas del mundo.
Junto a Arturo de Córdova, su pareja en "Dios se lo pague", rodó luego "Nacha Regules", en una filmografía integrada por casi 30 películas. Zully Moreno fue, por aquella época, una de las actrices más populares y queridas por el público argentino y de toda América latina. Sus éxitos de taquilla encumbraron económicamente a la productora Argentina Sono Film, de la cual Amadori era uno de sus dueños.
Luego de la muerte de Amadori, en 1977, su esposa se hizo cargo de la dirección del teatro Maipo, pero poco después su vida se rodeó de una aureola de misterio y sólo fue vista en contadas ocasiones. Había sido internada en un instituto geriátrico, afectada por el mal de Alzheimer. Atrás quedaba su rostro perfecto, su constante seducción. Quedó convertida en un mito de la mejor época de nuestra cinematografía. Sus restos fueron velados en la mayor intimidad y recibieron sepultura el 26 de diciembre de 1999, en el panteón de la Asociación Argentina de Actores.
(Extraído de La Nación Dic.de 1999)