Contame algo lindo....

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13 marzo, 2011

La familia Bustillo

Se dice que la bóveda de la familia Bustillo es la más antigua del cementerio de Recoleta, porque ostenta la fecha "1823" en su frente, aunque quizás esta no sea la fecha de su construcción, sino la del fallecimiento del primer miembro de la familia en ser enterrado en esta necrópolis.
Allí descansan, entre otros, los militares Manuel José y José María Bustillo y los hijos de éste, Alejandro (arquitecto) y Ezequiel, primer presidente de la Dirección de Parques Nacionales.
Entre sus obras figura el afianzamiento de la ciudad de San Carlos de Bariloche, la fundación de pequeño centros turísticos, como las Villa Catedral, Traful y Mascardi y la construcción del hotel Llao Llao diseñado por su hermano.
Alejandro fue además del creador del Llao Llao, el arquitecto del Hotel y Casino provincial de Mar del Plata, de la Catedral de Bariloche y de la Casa Central del Banco Nación, frente a Plaza de Mayo.
(Diego Zigiotto)

08 agosto, 2010

Emma Nicolay de Caprile: la maestra normal

Una escultura donada por sus alumnas muestra a Emma Nicolay de Caprile (¿? - 1884) enseñando a ler a un niño. Esta docente nació en Polonia, se educó en Florencia, ejerció su labor en Suiza y luego se radicó en Estados Unidos donde conoció a Domingo F.Sarmiento.
Fue así que, a instancias del sanjuanino, desembarcó en 1870 en la Argentina. Cuatro años después fundaba la Escuela Normal de Maestras que funcionó, primero, en la quinta de la familia Cambaceres, en Barracas y a partir de 1880 se trasladó a su actual ubicación, en la calle Córdoba 1951, Recoleta. Escribió un libro de lectura y escritura "El rudimentarista".
Tras su muerte, en 1884, del gobierno de Julio A.Roca decretó honras nacionales "en vistas de sus incomparables servicios a la educación".
En el cortejo que acompañó sus restos a la Recoleta marchaba el profesor de Historia Argentina de la Escuela Normal, Hipólito Yrigoyen. (Diego Zigiotto)

Virgilio Tedín: monumento por suscripción

Virgilio Tedín (1850-1893) alcanzó notoriedad en la década de 1880 por su oposición a los fraudes electorales y a la corrupción política. Falleció en 1893, cuando apenas tenía 42 años y fue inhumado provisoriamente en la bóveda de Domingo F.Sarmiento, de quien había sido amigo. Sus restos fueron trasladados a este lugar en 1899 y se le levantó un monumento por suscripción popular (con dinero donado por la gente) realizado por el escultor Miguel Sansebastiano.
En el epitafio ubicado en el lado derecho se puede leer que "Dio a cada uno lo suyo, vivió honestamente y a nadie dañó". (*)
Tedín se casó en primeras nupcis con una hermana del presidente José E. Uriburu, María Uriburu.
El hijo de ambos, Virgilio Tedín Uriburu, fue intendente porteño en 1922. (Diego Ziogiotto).
(*) Sería bueno que los políticos actuales hicieran lo mismo, no?

15 marzo, 2010

Así vivieron, así descansan...

Una mirada diferenteInsólitas historias que guarda el cementerio de la Recoleta

Qué les cuentan los guías a los visitantes

lanacion.com | Cultura | Jueves 8 de enero de 2004

26 febrero, 2010

Eugenio Mattaldi: el talabartero

Aquí, en esta bóveda de la Recoleta, descansa el industrial Eugenio Mattaldi (1834 - 1918) y también el ingeniero Pablo Nogués, quien fuera administrador de los Ferrocarriles del Estado en la década del ´30. Mattaldi, oriundo de Milán, se radicó en la Argentina en 1843. En el país abrió una talabartería, la primara casa de ese género que proveyó durante casi medio siglo a todo Buenos Aires, incluyendo al Ejército en la guerra del Paraguay y en "la conquista del desierto". Dueño de un abultado capital, adquirió grandes extensiones de tierra en el sur de Córdoba y en La Pampa. Pero se instaló en Bella Vista, en la provincia de Buenos Aires, donde fundó la destilería de alcohol La Rural. Años más tarde, en 1910, le serían expropiadas de allí algunas hectáreas para la creación de la guarnición militar "Campo de Mayo". (Diego Zigiotto)

23 enero, 2010

Flia.Noel: dulces, política y fútbol



Huérfano de madre, el industrial vasco Benito Noel vino a Buenos Aires con su padre Carlos. Su primer trabajo en estas tierras fue en una pequeña fábrica de confites, de la que se hizo cargo en 1865. Seis años después compró la isla La Espera, en San Fernando y la preparó para el cultivo de frutas.
En 1875, adquirió algunos terrenos en el barrio de La Boca, donde asentó la fábrica de dulces y chocolates. Dos años más tarde, con el nombre de Benito Noel y Cía. la empresa se convertiría en uno de los establecimientos más importantes de la industria.
Benito Noel falleció en diciembre de 1916. Algunos dijeron que de tristeza, pues una semana antes había fallecido su mujer.
Cuando la carroza fúnebre llegó a la esquina de Callao y Quintana, los obreros de la fábrica decidieron llevar el féretro a pulso hasta el interior del cementerio.
Uno de los hijos de Benito, Carlos Noel, fue intendente de Buenos Aires entre 1922 y 1927 durante la presidencia de Marcelo T.de Alvear. El diario La Fronda lo apodaba "Kelito", haciendo alusión a la marca de unos chocolatines elaborados en la fábrica de su familia.
Su residencia se encontraba junto a la de su hermano, el arquitecto Martín Noel, en Suipacha al 1400 en Retiro. Desde 1936 forma parte del Museo de Arte Hispanoamericano "Isaac Fernández Blanco".
Otro miembro de la familia que descansa en esta bóveda es Martín Benito Noel, presidente del club Boca Juniors en la década de 1980.
Durante su gestión comenzó a jugar Diego Maradona en el equipo de la Ribera.

Father Fahy (1805 - 1871)


"La caridad no conoce patria"
El religioso Antonio Fahy era capellán de la comunidad irlandesa en el Río de la Plata.
En la tarde del 16 de febrero de 1871 fue requerida su presencia en una casa de la calle Defensa, para atender a una enferma italiana atacada por la epidemia de la fiebre amarilla. Ante la observación de un amigo de que dicha señora no debía recurrir a él sino a un religioso de su nacionalidad o al clero de la parroquia de esa zona, Fahy le respondió: "La caridad no conoce patria" y partió. Al día siguiente se sintió enfermo. Falleció el lunes siguiente 20 de febrero, a las cuatro y media de la tarde aproximadamente.
A causa del estado sanitario de la ciudad, las autoridades municipales exigían el sepelio dentro del mismo día del fallecimiento. Por eso, dadas las circunstancias, se realizó a las seis de la tarde. Su cuerpo fue vestido con el hábito de los dominicos y sus amigos adquirieron para él un lujoso ataúd.
En el cortejo, según lo describía el diario inglés The Standard, "el primer carruaje fue ocupado por monseñor León Aneiros (futuro arzobispo porteño), el segundo por los religiosos dominicos y siguieron otros cuarenta además de varios vehículos particulares", contraviniendo disposiciones municipales que limitaban a cinco el número de coches. "A las siete llegó el cortejo a la Recoleta y mientras doblaban las campanas, el féretro fue conducido a la capilla mortuoria, donde el obispo y el clero rezaron las oraciones litúrgicas. Después siguió la procesión hasta que fue sepultado en la cripta de la Iglesia del Pilar".
Desde el día de su muerte, la comunidad irlandesa pensó en erigir un sepulcro a su capellán, pero, por diversos motivos, esta idea tardó más de treinta años en realizarse. El 13 de septiembre de 1901 fue abierto el ataúd de Fahy y se comprobó que el cuerpo estaba intacto. Fue depositado provisoriamente en el Panteón de la Asociación Eclesiástica. Se iniciaron gestiones para inhumarlo en el colegio de Santa Brígida, al pie de un monumento allí erigido en su honor, pero no tuvieron resultado.
En busca de una solución definitiva, la Asociación de Señoras de San José, organización benéfica de damas irlandesas y argentinas, proyectó levantar un monumento en la Recoleta. La pieza fue realizada en Dublin con granito y mármoles irlandeses. El monumento fue inaugurado el 4 de junio de 1912, frente a la columna del almirante Guillermo Brown, del cual Fahy había sido confesor.
(Diego Zigiotto)

Raúl Alfonsín: el padre de la democracia

(1927 - 2009)
El 31 de marzo, se produjo la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín, luego de una penosa enfermedad. Sus exequias fueron multitudinarias: aproximadamente ochenta mil personas concurrieron al Congreso Nacional a darle el último adiós. Otro tanto se congregó entre el Parlamento y el Cementerio de la Recoleta, donde fue inhumado provisoriamente en el Panteón de los Caídos en la Revolución de 1890.
Una decena de oradores lo despidió, destacando su compromiso con la democracia y los derechos humanos. Descansa junto a las glorias de su partido, la Unión Cívica Radical: Hipólito Yrigoyen, Leandro Alem y Arturo Illía, de quien fue discípulo.
Será trasladado a una nueva bóveda, que todavía se está remodelando, en la sección 11.
En esta necrópolis ya descansan 3 de quienes fueron sus ministros: Roque Carranza, Antonio Tróccoli y Raúl Borrás.
(Diego Zigiotto)

Los símbolos de Lima de Atucha


En esta bóveda neogótica reposa el hacendado José Atucha, hijo de Jorge Atucha y esposo de Justa Lima, potentada de la zona de Zárate. No es casual que allí dos pueblos se llamen Atucha y Lima, ya que se fundaron en tierras de su propiedad. Justa ordenó reconstruir la Iglesia de Zárate y en Buenos Aires compró, en 1893, la vivienda que había pertenecido a Domingo F.Sarmiento, en la actual calle Sarmiento 1251 y que hoy alberga a la Casa de la provincia de San Juan. Al fallecer su marido, Justa mandó construir este mausoleo. Si bien tiene gran cantidad de símbolos que se presumen masones, no fue posible constatar la pertenencia de Atucha a alguna logia masónica.
Uno de los símbolos que adornan el mausoleo de Atucha es la serpiente que se muerde la cola. Esta se denomina "uroboro" o "urobara" y tiene su origen en Egipto. En varias culturas representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno y otros conceptos percibidos como ciclos que vuelven a comenzar en cuanto concluyen. En un sentido más general, simboliza el tiempo y la continuidad de la vida. Para la masonería, la serpiente representa el ciclo del devenir y también, la eternidad. (Diego Zigiotto).

Los Ángeles junto a los Próceres


"Cementerio de la Recoleta"

27 diciembre, 2009

La historia en 5 hectáreas y media


El Cementerio de la Recoleta está dentro de 5 hectáreas y media y custodiado por 65 cuidadores. Buena parte la historia argentina está "guardada" allí, un lugar al que los expertos en arquitectura funeraria consideran como uno de los tres más importantes del mundo. Por eso, un paseo por sus calles silenciosas y angostas puede contar tanto o más que los manuales de historia.
Hay cientos de relatos y anécdotas, como por ejemplo, el cariño que los cuidadores del cementerio sienten por Alphonse Huppé, de quien sólo saben que murió en 1858. Sobre la tierra de su tumba vieja y con el hierro ya oxidado, durante el mes de febrero crecen ajíes. Y los cuidadores los comen en sándwiches. Para ellos son "los ajíes de monsieur Huppé".
Y este es apenas un dato de la Recoleta que reune 4700 bóvedas con una capacidad promedio de 12 lugares cada una.
Según los expertos, el primer cementerio del mundo es el de Génova, por el valor de sus esculturas. la Recoleta comparte el segundo puesto con el Pere Lachaise de París donde los restos del dramaturgo Oscar Wilde y del cantante Jim Morrison descansan sobre una colina.
Tumbas que se cotizan
Entre las bóvedas del cementerio hay 82 Monumentos Históricos, más de mil ángeles y obras de algunos de los mejores escultores del mundo como Jules Felix Coutan, Alexandre Falguiere, José Fioravanti y Lola Mora. Con esos valores, las bóvedas de distintos estilos y tamaño son cotizadas en miles de dólares, según inmobiliarias de la zona.
Más allá de su cotización, los sepulcros regalan historias de amor. Un símbolo de eso es la mata de jacintos esculpida en mármol que Justa Urquiza (hija del general Urquiza) le ofreció en vida a su amado Luis María Campos y que ahora está en su bóveda, imponente y blanca, llegando a la calle Vicente López.
pero también hay historias de odio o enemistad política, como la de Juan Lavalle que mandó fusilar a Manuel Dorrego y ahora los restos de ambos descansan apenas separados por un pasillo angosto.
Entre las 4700 bóvedas predominan los sepulcros de quienes tuvieron poder en el país, como los presidentes Sarmiento y Roca. Muchos próceres están en el Panteón de Ciudadanos meritorios que queda apenas pasado el umbral de la puerta principal por la calle Junín y cruzando el primer pasillo. En ese triángulo, de monumentos viejos pero simples, está grabada la respuesta de tantas pruebas de historia:Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta, también descansa allí. Justo frente a Saavedra, se encuentra la bóveda de mármol de Remedios de Escalada. Construida en 1823, es la más vieja que conserva el cementerio y aún tiene la lápida original que encargó San Martín y dice: "aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del general San Martín".
Leer los nombres de las bóvedas es como caminar por buenos Aires: uno se cruza con Quintana, Figueroa Alcorta o Carlos Pellegrini. Pero sólo en los nombres se encuentra el parecido, porque la visita a Recoleta es, en realidad, una recorrida por el pasado, el arte y el silencio.
Aunque consta en actas que el primer enterrado fue el "cadaber" (sic) del esclavo Juan Benito, una lectura por los nombres tallados en cada bóveda, muestra apellidos como Anchorena, Alzaga y Alvear.
Claro que no todos los que descansan allí estuvieron en el poder. Pero son igualmente parte de un pasado conocido. Los restos del boxeador Luis A.Firpo, la vedette Susana Brunetti y el corredor de autos y miembro del jet set Charly Menditegui se intercalan con escritores como José Hernández, Victoria Ocampo y Miguel Cané.
Juegos de cementerio
En la Recoleta conviven lo neoclásico, lo bizantino y el art decó con lo contemporáneo. Y los vitrales se codean con típicos vidrios blindados. Todo está separado por calles irregulares, algunas apenas de 70 centímetros de ancho, por donde no dan demasiadas ganas de detenerse. De la mezcla de estilos, surgió un juego para grandes y chicos. En la bóveda de la familia Spinetto (el creador del ex Mercado de Buenos Aires de Pichincha y Alsina) la puerta hecha en Milán en 1912 está completamente tallada. El desafío es encontrar la cerradura entre tanto hierro. Algunos se cansan sin averiguarlo. Una pista: está cerca del marco.
Para recorrer la zona que administrada por los frailes recoletos hasta que el 17 de noviembre de 1822 se inauguró allí el primer cementerio público del país, es recomendable hacer la visita guiada ya que no hay folletos ni mapas que ayuden a orientarse. Paradójicamente, el cementerio se encuentra rodeado de cafés, restaurantes exclusivos, exposiciones y ferias.
Tal vez sea por eso que Recoleta compone un cuadro de lujo y misterio, donde la seducción de la noche y el sol que deslumbra a Plaza Francia se "salpican" con ángeles de mármol de Carrara.
(www.clarín.com)

22 agosto, 2009

Imágenes del Cementerio de la Recoleta

Cora Kavanagh: la señora del edificio (1890-1984)

La sepultura con una cruz es la tumba de la millonaria Cora Kavanagh, quien encomendó a los arquitectos Ernesto Lagos, Gregorio Sánchez y Luis María de la Torre el diseño y construcción de un rascacielos en Retiro. El edificio Kavanagh, tal el nombre que llevaría, se inauguró el 3 de enero de 1936.
Cora se casó tres veces. La primera en 1912, con Guillermo Ham; luego con Guillermo Mainini y, en 1938, con Gustavo Casares, tío de Adolfo Bioy Casares.
Es famosa la rivalidad que existía entre Cora Kavanagh y otra potentada mujer, Mercedes Castellanos de Anchorena, propietaria del Palacio Anchorena. Según se dice, Cora le tapó a Mercedes, con la mole de su edificio, la visión de la Basílica del Santísimo Sacramento que ella había contribuido a levantar en 1916. Pero, en este caso, la supuesta enemistad resultó ser totalmente falsa, pues Mercedes falleció en 1920 y el Kavanagh fue inaugurado dieciséis años después. (Diego Zigiotto).

Juan Cañás: el fundador (1833-1910)

En una bóveda muy antigua y abandonada del cementerio, descansan los restos de Juan Cañás y su mujer, Higinia Cáceres. Cañás fue en 1902 el fundador de una "villa" que lleva su nombre en el sur santafesino. Esta ciudad, que no es ni demasiado grande ni demasiado poblada, se hizo sin embargo, bastante conocida por ser el lugar de nacimiento de la estrella del cine y la televisión argentina Mirtha Legrand...¿quién no oyó alguna vez "Villa Cañás" de boca de la señora de los almuerzos televisivos? (Diego Zigiotto)

17 agosto, 2009

Los O´Gorman

En el cementerio de la Recoleta, en una sepultura antigua, que luce abandonada, descansan Adolfo O´Gorman y 4 de sus hijos: Camila (1828-1848), Enrique (1823-1904), Eduardo (1827-1901) y María del Carmen.
Camila, seguramente la más conocida, era la quinta de los seis hijos que habían tenido Adolfo O´Gorman y Joaquina Ximénez Pinto. Era considerada por su educación como un ejemplo de la sociedad porteña; también era amiga íntima y confidente de Manuelita, la hija del gobernador Juan Manuel de Rosas.
A los 18 años, Camila conoció a Uladislao Gutiérrez, un sacerdote jesuita que había asistido al Seminario junto con su hermano Eduardo. Gutiérrez había sido nombrado párroco de la Iglesia del Socorro y comenzó a ser invitado a la casa de la familia O´Gorman. Camila y Uladislao pronto iniciaron un romance clandestino.
En 1847 Camila y Gutiérrez se fugaron y se refugiaron en la provincia de Corrientes, entonces bajo el control de opositores a Rosas. Cuando el escándalo se hizo público, algunos rosistas sugirieron que había sido secuestrada. Mientras, los opositores que se habían exiliado en Montevideo declaraban que se había llegado a tal extremo de la corrupción de las costumbres durante la tiranía, que jóvenes de las familias tradicionales huían con religiosos. En agosto de 1848 se descubrió el paradero de Camila y de Udalislao. La joven negó haber sido violada y afirmó que había sido ella quien inició el romance y quien ideó la fuga. Ambos fueron llevados a Buenos Aires para ser juzgados. Ante el clamor popular contra la violación de los votos de castidad del sacerdote y la mala reputación que, se temía, atraería sobre la comunidad irlandesa, fueron condenados a muerte y fusilados poco tiempo después, el 18 de agosto de 1848, en el Cuartel Genral de Santos Lugares. Camila estaba embarazada, pero la situación no alcanzó para conmutarle la pena.
Los restos de Camila ingresaron en la Recoleta en 1852, una vez caído el gobierno de Rosas. En el libro de inhumaciones se lee que el cuerpo "proviene de Palermo". En esos años Palermo no era un barrio de la ciudad sino "Palermo de San benito" el caserón de Rosas, que el Restaurador tuvo que abandonar tras la derrota de Caseros.
Diego Zigiotto

13 enero, 2009

Luis Ángel Firpo (1894 - 1960)

"El toro salvaje de las pampas"
Este famoso boxeador perdió el título mundial en una pelea contra Jack Dempsey en 1929, aunque el púgil estadounidense cayó fuera del ring por una de sus demoledoras trompadas.
Su esposa ordenó este monumento a Luis Perlotti, quien lo representó con su bata como si estuviera enfrentando a la muerte en su último round.
(De "Ciudad de ángeles").

Ramón López Lecube (1852 - 1912)

López Lecube fue un estanciero y abogado que encargó a la escultura argentina Lola Mora una obra para su tumba. Esta artista es la creadora de la fuente conocida como "Las Nereidas" (popularmente llamada "Fuente de Lola Mora") ubicada en la Costanera Sur. Este es uno de los pocos trabajos que la escultora firmó con su apellido de casada. (De "Ciudad de ángeles).

25 junio, 2008

Por toda la eternidad


Tiburcia de Dominguez, viuda de Salvador María del Carril, decidió eternizar con el mármol lo que había sido su vida conyugal: ambos están enterrados de espaldas, con sus bustos mirando para lados opuestos, porque no se toleraban. Después de que él advirtiera en una carta publicada en la prensa que no pensaba hacerse cargo de las deudas contraídas por su mujer, su esposa decidió no volver a dirigirle la palabra. Veintiún años vivieron de esta manera. Al morir su marido, doña Tiburcia encargó uno de los monumentos más singulares del predio. Del Carril está representado cómodamente sentado en una silla, mirando hacia el sur y protegido por un baldaquín. Quince años después, respetando su última voluntad, el busto de Tiburcia fue colocado de espaldas al de su marido y en una posición subordinada. (De "Buenos Aires tiene historia" - Watson, Rentero y Di Meglio).

19 mayo, 2008

Situación notable


Unos pasos detrás de donde termina la avenida central de la Recoleta, se ubica el panteón de la familia de Manuel Ocampo, padre de 6 hijas. Entre ellas, se destacaron Victoria (la mayor) y Silvina (la menor), genuinas representantes de su clase social y ambas ligadas al ambiente literario. A pesar de haber vivido junto a Silvina durante 59 años (contando los 6 de noviazgo), para Adolfo Bioy Casares, la tradición del apellido fue más fuerte y cada uno está enterrado en su propio panteón familiar. O quizás todo se reduzca a la animadversión que en vida se tuvieron Bioy y su mítica cuñada y que él haya preferido el descanso eterno lejos de ella..... (Extraído de "Buenos Aires tiene historia" - Watson, Rentero y Di Meglio - Editorial Aguilar).